Roncesvalles
❯ Zubiri
21 km
DISTANCIA DE LA ETAPA
Información
La etapa entre Roncesvalles y Zubiri es, para muchísimos peregrinos, el verdadero comienzo del Camino Francés. Aunque la ruta completa arranca en Saint-Jean-Pied-de-Port, no todo el mundo se anima a cruzar los Pirineos en la jornada anterior, así que Roncesvalles se ha consolidado como uno de los grandes puntos de inicio del Camino en España. Su valor simbólico es enorme: por un lado, porque durante siglos fue un lugar de acogida para quienes llegaban agotados tras el cruce pirenaico; por otro, porque desde aquí comienza una sucesión de etapas que llevan al peregrino por el corazón del Camino Francés hasta Santiago. La propia localidad mantiene ese aire de enclave jacobeo histórico, presidido por la colegiata y por el antiguo hospital de peregrinos.
A nivel de recorrido, esta segunda etapa deja atrás el entorno monumental de Roncesvalles y se adentra en los Pirineos navarros, entre bosques de hayas, robles y pinos, prados húmedos y pequeños pueblos surgidos o desarrollados al amparo del Camino. No es una etapa tan extrema como la anterior, pero tampoco conviene infravalorarla: tiene un perfil rompepiernas, con la subida al alto de Mezkiritz, un segundo ascenso hasta el alto de Erro, y un descenso final hacia Zubiri que concentra la mayor dificultad del día. Las guías especializadas la sitúan en torno a 21,4-21,5 km, con una duración media de unas 5 horas y 15 minutos y una dificultad general media.
Además, esta es una etapa muy agradecida desde el punto de vista paisajístico. A diferencia de la gran dureza alpina del tramo anterior, aquí el peregrino recorre un paisaje de media montaña más amable, verde y variado, con aldeas pirenaicas de arquitectura tradicional, bosques cerrados y algunos miradores naturales que permiten disfrutar de la transición entre el valle de Erro y el valle de Esteribar. Es una jornada muy completa: tiene patrimonio, naturaleza, historia y uno de los finales de etapa más conocidos del Camino navarro, con la llegada al Puente de la Rabia de Zubiri.
Recomendación de «El Camino»
Recomendación para la etapa 2: Roncesvalles - Zubiri
Aunque la etapa termina oficialmente en Zubiri, algunos peregrinos con más energía o con el alojamiento reservado más adelante optan por continuar hasta Larrasoaña, unos kilómetros después. Es una posibilidad real y citada en guías del Camino, pero solo compensa si se llega a Zubiri con buenas piernas, porque el descenso final desde el alto de Erro suele cargar bastante las rodillas y los tobillos.
Precisamente ese descenso es el punto más delicado de toda la jornada. No es el tramo más apropiado para personas con movilidad reducida y también puede resultar incómodo para ciclistas si el terreno está húmedo o resbaladizo. Algunas guías recomiendan, en ese caso, valorar la carretera N-135 como alternativa en ciertos puntos, aunque con mucha precaución, ya que es una vía transitada. En bicicleta, además, hay varios pasos en los que puede ser necesario bajarse para evitar caídas o maniobras inseguras.
Mi consejo de contenido para esta página es que la vendas como una etapa de transición: el peregrino ya deja atrás el gran cruce pirenaico, pero todavía camina por un paisaje muy verde y montañoso, con varios repechos y una bajada que obliga a mantener la atención. No es una jornada para sufrir como la primera, pero sí para caminar con cabeza y no confiarse en el último tercio.
Perfil de la etapa
Itinerario
La etapa comienza en Roncesvalles, una de las localidades más emblemáticas del Camino de Santiago. Su colegiata, la capilla de Santiago, el silo de Carlomagno y el conjunto monumental que rodea el antiguo hospital de peregrinos convierten la salida en un arranque cargado de historia. Desde el entorno de Itzandegia y de la oficina de turismo, el camino toma una senda paralela a la N-135, internándose enseguida en el bosque de Sorginaritzaga, también conocido como el Robledal de las Brujas. Consumer sitúa además junto al trazado la Cruz de los Peregrinos, crucero gótico trasladado a este lugar en 1880.
Este primer tramo tiene mucho encanto. El bosque, la humedad del terreno y el ambiente pirenaico acompañan al peregrino antes de alcanzar las primeras zonas más abiertas. Es una salida muy bonita y bastante simbólica, porque marca el paso del gran enclave jacobeo de Roncesvalles a una jornada de bosque, caseríos y pequeños pueblos.
Información local · Roncesvalles
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La primera parada importante es Auritz/Burguete, una localidad-pueblo calle muy vinculada al Camino y también al imaginario literario de Hemingway. Consumer la describe como un pueblo de paso organizado en torno a la calle San Nicolás, con casas blasonadas de los siglos XVIII y XIX. Su principal referencia monumental es la Iglesia de San Nicolás de Bari, cuya fachada renacentista fue labrada en 1699. Burguete conserva muy bien esa imagen de caserío pirenaico ordenado, sobrio y elegante.
Tras cruzar la localidad, el Camino se dirige hacia el valle de Erro. A nivel visual, Burguete marca muy bien el paso entre el entorno monumental de Roncesvalles y la Navarra más rural y caminera de esta etapa.
El recorrido continúa hacia Aurizberri/Espinal, localidad fundada en el siglo XIII y considerada la más grande del valle de Erro. Se trata de otro pueblo claramente configurado por el Camino, con casas pirenaicas de tejados inclinados y un trazado muy sencillo de seguir. Consumer recuerda que su Iglesia de San Bartolomé es relativamente reciente, mientras que Turismo de Navarra destaca que el pueblo fue fundado por Teobaldo II y que mantiene una arquitectura tradicional muy ligada al entorno.
Espinal es, además, uno de esos lugares donde el peregrino suele hacer una pausa para desayunar, tomar algo o revisar fuerzas antes de afrontar la subida posterior. Es una localidad con ambiente de paso, pero con personalidad suficiente como para que el caminante perciba ya el carácter del valle de Erro.
Después de Espinal, el Camino vuelve a endurecerse. Consumer sitúa la subida hacia el alto de Mezkiritz poco después de abandonar la localidad, señalando además la presencia de una imagen de la Virgen de Roncesvalles junto al arcén. No es el tramo más largo del día, pero sí uno de los momentos en los que la etapa recuerda que seguimos todavía en un terreno montañoso.
La subida se realiza por pistas de distinto firme, alternando acera, sendero y camino, hasta alcanzar una zona más abierta. Es una ascensión asumible, pero conviene regular para no llegar vacío a la segunda parte de la etapa.
Superado Mezkiritz, el Camino avanza hasta Bizkarreta-Gerendiain, núcleo históricamente ligado al paso jacobeo. Turismo de Navarra subraya que en tiempos hubo aquí un hospital de peregrinos, del que hoy apenas quedan restos, y destaca la Parroquia de San Pedro, una obra protogótica del siglo XIII que conserva su portada románica. El pueblo ocupa una posición elevada sobre el valle, y esa ubicación le da un carácter muy visible dentro del recorrido.
Es uno de los puntos más interesantes desde la perspectiva patrimonial, porque permite ver cómo el Camino fue organizando durante siglos una red de asistencia, templos y pequeños servicios en medio de la montaña. Aunque hoy sea una parada breve para muchos, conserva una identidad claramente jacobea.
A continuación se alcanza Lintzoain, considerado por Consumer el centro geográfico y administrativo del valle de Erro. Aquí sobresale la Iglesia de San Saturnino, de origen románico, situada en la parte alta del pueblo. Desde Lintzoain arranca el siguiente esfuerzo serio del día: un tramo de subida por pista de cemento y gravilla que conduce hacia el alto de Erro.
El pueblo funciona como transición entre el perfil más amable de la etapa y el último gran obstáculo antes de Zubiri. A partir de aquí vuelve la sensación de montaña y se intensifica la sucesión de repechos.
Consumer sitúa el alto de Erro en el km 17,8. Aunque la subida desde Lintzoain impresiona al principio, las guías coinciden en que después se vuelve más llevadera. En temporada suele haber incluso un pequeño bar móvil para avituallamiento, algo muy agradecido en mitad del monte. Este collado marca la divisoria entre el valle de Erro y el valle de Esteribar, y también el inicio del temido descenso final.
Desde este punto, el paisaje recompensa el esfuerzo. Es uno de los lugares donde mejor se percibe la transición entre la Navarra atlántica y el terreno que irá conduciendo poco a poco hacia Pamplona.
Los últimos kilómetros son los más delicados. La bajada hasta Zubiri está considerada por varias guías como uno de los tramos donde más cuidado hay que tener en esta parte del Camino Francés. Hay piedras sueltas, escalones naturales y rampas que obligan a bajar despacio, especialmente con lluvia. Muchas torceduras y molestias de rodilla aparecen aquí, así que conviene no precipitarse aunque la meta esté cerca.
La entrada en Zubiri se realiza por el conocido Puente de la Rabia, sobre el río Arga. Zubiri significa en euskera “pueblo del puente”, y la localidad debe su nombre a esta estructura, famosa por la leyenda según la cual los animales que daban vueltas alrededor de su pilar central quedaban protegidos de la rabia. Turismo de Navarra señala además que Zubiri es la capital administrativa del valle de Esteribar y uno de los núcleos mejor dotados de servicios para el peregrino en esta zona.
Policía, asistencia médica, qué ver, dónde comer…
Qué ver

Real Colegiata de Roncesvalles

Bosque de Sorginaritzaga y Cruz Blanca

Iglesia de San Nicolás de Bari, en Burguete

Espinal y su arquitectura pirenaica

Iglesia de San Pedro, en Bizkarreta-Gerendiain

Puente de la Rabia, en Zubiri
Localidades
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